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Construido como un juego de espejos, su trama podría ser la de un thriller: gracias a sus conocimientos de la lengua rusa, un joven se coloca como maestro privado en la casa de unos archimillonarios rusos en la Costa del Sol. Pronto comprende que la familia se esconde por algún motivo que involucra los más fabulosos diamantes jamás vistos. Su perplejidad aumenta cuando Vasily, un ex científico que ha hecho una fortuna en los años noventa, es convencido por su esposa de que la única salida es una huida hacia adelante: con la ayuda de la mafia rusa, llegar a ocupar el trono vacío de los Zares. Un sofisticado juego literario que tiene como principal dispositivo narrativo el comentario de textos a la manera de Santo Tomás, y en el que las citas de autoridades se enlazan con argumentos de la óptica cuántica y la física de los agujeros negros. Su imaginería visual, su opulencia verbal y rigor literario la colocan en un lugar aparte dentro de la más reciente producción literaria de Hispanoamérica. «El espíritu de Nabokov, vivo y sensible, ha tocado a Prieto con sus alas de mariposa» (Aleksandar Hemon); «Sus frases continuamente producen maravillas» (Michael Woods, The New York Review of Books).