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Hace seis mil años, cuando en Egipto -donde aún no había ni faraones, ni pirámides ni jeroglíficos- y en el resto del mundo los hombres vivían las últimas épocas de la prehistoria, un pueblo de origen desconocido se instaló en las inmediaciones del golfo Pérsico, en el actual Iraq, entre el Tigris y el Èufrates: el pueblo de los sumerios, que construyó las primeras ciudades de la historia e inventó a partir de cero la civilización urbana, la escritura, la democracia y la religión.Es menos sabido que los sumerios también fueron los padres fundadores de la ciencia de los números (desconocida para los egipcios en la época de los faraones). Acadios y babilonios, sucesores de los sumerios en Mesopotamia, a partir del siglo XIX antes de nuestra era, tomaron prestada de ellos su escritura y su sistema abstracto de numeración, lo que les permitió elaborar un sorprendente saber matemático, cuyo tema principal fue el álgebra de las ecuaciones de primer y segundo grado.Arrastrados por Roger Caratini a esta extraordinaria aventura del espíritu y al universo cultural que la condicionó, los lectores conocerán los principales textos matemáticos cuneiformes desde 1842, año en que fueron descubiertos, hasta nuestros días, y podrán seguir los primeros pasos científicos de la humanidad.