Standaard Boekhandel gebruikt cookies en gelijkaardige technologieën om de website goed te laten werken en je een betere surfervaring te bezorgen.
Hieronder kan je kiezen welke cookies je wilt inschakelen:
Technische en functionele cookies
Deze cookies zijn essentieel om de website goed te laten functioneren, en laten je toe om bijvoorbeeld in te loggen. Je kan deze cookies niet uitschakelen.
Analytische cookies
Deze cookies verzamelen anonieme informatie over het gebruik van onze website. Op die manier kunnen we de website beter afstemmen op de behoeften van de gebruikers.
Marketingcookies
Deze cookies delen je gedrag op onze website met externe partijen, zodat je op externe platformen relevantere advertenties van Standaard Boekhandel te zien krijgt.
Je kan maximaal 250 producten tegelijk aan je winkelmandje toevoegen. Verwijdere enkele producten uit je winkelmandje, of splits je bestelling op in meerdere bestellingen.
Algunos de los matrimonios que se divorcian no protegen a sus hijos del choque provocado por el conflicto entre los adultos y por la desorganización de la vida familiar. A estos llaman los autores «divorcios difíciles», que no son un fenómeno simple. Pero cualquiera que fuere su manera de manifestarse, los autores guían en su trabajo por estos cuatro principios: 1) la terapia debe centrarse en los esfuerzos en que se han de empeñar el padre y la madre para reorganizar sus relaciones recíprocas y con sus hijos; 2) el bienestar de los hijos debe ser prioritario; 3) la terapia debe tratar las realidades del divorcio y, en consecuencia, trabajará con subsistemas dentro de la familia; por fin, 4) la posibilidad de entrevistar conjuntamente a progenitores hostiles, con fines terapéuticos, si se controla el encuentro. Este libro expone los caminos en que las parejas suelen naufragar en la travesía del divorcio. Presenta una terapia para asistir a las familias basada en la convicción de que los padres pueden proteger a sus hijos y negociar entre sí pragmáticamente a pesar del trauma que afrontan. Su objetivo es que continúen responsabilizándose por sus hijos. Para ello se ayuda a los miembros de la pareja a mejorar su relación como cónyuges. El terapeuta ayuda a revertir los procesos de abdicación de la responsabilidad parental, que suelen percibirse en las familias en vías de separación que incluyen a adolescentes con problemas. Trata de prevenir las reacciones adversas que se observan en estos, como fracaso escolar, abuso de drogas, ideas suicidas, embarazo y aborto.